Debo irme, si no lo hago terminaré creyendo que efectivamente soy la persona que ella dice que soy, si no me voy terminaré pensando o aceptando que recibir ese trato, esas palabras hoscas, esas constantes quejas, imputación de responsabilidades vanas son todo mi culpa y soy merecedora de ellas.
Debo irme, porque sinceramente cada día esto avanza más,
puedes pensar que es “la luna llena”, la alineación de no sé qué planeta, el
encierro, el estrés, etc… como quieras llamarlo... pero realmente esto ya es maltrato,
a las cosas hay que llamarlas por su nombre.
Maltrato, porque por maltrato no solo se entiende lo físico,
el golpe, la cachetada, etc… no, maltrato es el psicológico, el emocional, es
la amenaza, la comparación despectiva,
el comentario que te lleva a disminuirte, al hacerte sentir mal contigo mismo,
al sentir que ya no quieres más, mirar tus muñecas y pensar… que tan difícil sería
cortarse las venas y morir o realmente si me subo a mi parrilla y salto de la
parte de arriba del dúplex… moriré? O quizá solo termine vegetal, o peor aún
solo me romperé algo y luego tendré que regresar a la casa.
Tomo mi mano con la otra y la aprieto y me recuerdo, no estás
sola, NO ESTAS SOLA, esto no va a durar indefinidamente, tu puedes, eres
valiente, eres fuerte, vas a salir de esto, algún día pensarás esto te hizo más
fuerte, te enseñó a quererte más. Quisiera que esta situación me empodere y me pare en mis dos piernas, pero sigo
pensando que definitivamente me achica, seguir estando bajo su dominio 24/7, el
de repente estar asustada, tener miedo, insegura, hacer cosas no x que me
nazca, sino para evitar que reniegue, que se queje, que me ofenda con sus
palabras, sus comparaciones, con su desdén…
El otro día me abrazo, me dio un beso y me dijo te quiero…
me quede callada, luego le dije, yo también… pero sé que no es verdad, sé que
no me quiere y que realmente ya no sé si yo a ella, que si bien puedo ser
respondona, malcriada, o los demás apelativos que me dice… no lo hago /digo con
el afán de ofenderla, sino de defenderme o dar mi opinión al respecto… en
cambio ella, escribe, dice, repite, insiste, repite nuevamente como si quisiera
desahogarse de la impotencia que siente, porque claro, le produzco una
impotencia tremenda de no ser como ella quisiera que sea.
Sigo rezando y sigo creyendo y sigo pidiendo fuerzas para
pararme, para avanzar

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