Hoy fui cliente
Luego del
feedback que dio la coach formadora me di cuenta varias cosas.
Estoy repitiendo
el patrón de mi madre, me estoy volviendo quejosa.
No estoy
haciéndome cargo de lo que me molesta, incomoda
Quiero que las
cosas cambien pero no he declarado un quiebre, tengo que cambiar mi observador.
Quiero yo el
cambio, que la situación cambie no puede depender de la otra persona, sino que
yo tengo que dar todo de mi para que eso suceda.
Estaba empezando
a pensar en la sesión, en lo que dije que yo quería lograr, porque lo quería
lograr, tranquilidad, libertad, respeto, amabilidad, amor.
No llegar a casa
para escuchar reclamos, quejas, los peros, observaciones, viendo la parte
negativa
Finalmente entro
al dpto, contó de su sesión con la psicóloga, como se sentía, lo que había
hablado, de su sesión de su grupo católico… la escuché.
Ya no quiero
estar mal, ya no quiero estar triste.
Ya no quiero
sentirme mal ni tener miedo
Quiero dejar de
tener ese nudo en el pecho, esa constante ganas de llorar
Esa tranquilidad
sorpresiva, abrumadora es DIOS, no hay otra explicación posible… es DIOS
Es la respuesta a
mis oraciones, a mis pedidos, a mis llantos, a mi desesperación… es ese “DIOS
YA NO QUIERO SENTIRME MAL”… AYUDAME, ABRAZAME… es él, aleja de mi cabeza, de mi
corazón esos deseos de quiero morir… ya no quiero seguir viviendo… no quiero seguir
sufriendo.
Por eso
definitivamente es que quiero disfrutar y vivir plenamente esos momentos de
felicidad… esas sonrisas, esa risa… disfrutar ese abrazo sincero, ese beso… un
rato de amor.

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